¿Cómo es el clima en Israel?

Israel es un pequeño país situado en la zona oeste del Mediterráneo y delimita con el Líbano, Siria, Jordania y Egipto. Aproximadamente el 60% de su superficie es desierto. Dada su posición geográfica, el tiempo y sus características climáticas son muy similares a las de Siria y se aprecian grandes contrastes entre el norte del país y la zona del desierto de Negev.

En general, Israel tiene un clima soleado, con unas seis horas diarias de luz en los meses de invierno y doce en verano. Por este motivo, es uno de los países pioneros en el uso de energías renovables, con la implantación de paneles solares en los tejados de numerosas viviendas.

 

La zona más próxima al mar disfruta de un clima mediterráneo, caracterizado por unos inviernos suaves y húmedos, y unos veranos largos, calurosos y secos. Las lluvias suelen ser abundantes durante el invierno, aunque la mayor cantidad de precipitaciones se concentran en unos pocos días. Además, la nieve y las heladas son un fenómeno poco usual en el período invernal.

En contraposición, encontramos el desierto de Negev, donde la tasa de precipitaciones anual es la más baja del país. Durante los meses de septiembre a abril puede haber lluvias ocasionales y los cielos suelen permanecer despejados incluso durante el invierno. Al contrario de lo que se pueda pensar, salvo raras excepciones, las noches en el desierto suelen ser frescas.

Durante el verano suele producirse un fenómeno denominado khamsin (en hebreo sharav), que son unos vientos secos y calientes del desierto de Arabia, que traen temperaturas muy elevadas.

Con su agradable clima templado, Jerusalén proporciona una oportunidad única para experimentar el contraste entre la tradición y la modernidad, entre Oriente y Occidente, entre lo espiritual y lo terrenal. La ciudad tiene calurosos y secos veranos y, a causa de su altitud, inviernos relativamente fríos, con algunas nevadas ocasionales. 

Primavera: dura de abril a mayo. Durante estos meses las temperaturas son muy agradables (11-30ºC), aunque es común un fenómeno denominado Jamsín, unos vientos muy calurosos y secos procedentes del desierto.

Verano: tiene lugar durante los meses de junio a julio. El clima en estas fechas es muy caluroso y seco, con temperaturas que van de los 25 a 40ºC. Es recomendable llevar ropa ligera, de tejidos naturales, usar sombrero y beber mucha agua. Aunque las temperaturas por el día son muy elevadas, por las noches suele refrescar, por lo que se recomienda meter en la maleta alguna chaqueta.

Otoño-Invierno: el clima invernal en Jerusalén es frío, especialmente al anochecer, con algunas lluvias y nevadas ocasionales. Las temperaturas varían entre los 0 y los 22ºC. Se suelen usar prendas para la lluvia y ropa de abrigo, para contrarrestar las bajas temperaturas.

Primavera: dura de abril a mayo. Durante estos meses las temperaturas son muy agradables (11-30ºC), aunque es común un fenómeno denominado Jamsín, unos vientos procedentes del desierto, muy calurosos y secos.

Verano: tiene lugar durante los meses de junio a julio. El clima en estas fechas es muy caluroso y seco, con temperaturas que van de los 25 a 40ºC. Es recomendable llevar ropa ligera, de tejidos naturales, usar sombrero y beber mucha agua. Aunque las temperaturas por el día son muy elevadas, por las noches suele refrescar, por lo que se recomienda meter en la maleta alguna chaqueta.

Otoño-Invierno: el clima invernal en Jerusalén es frío, especialmente al anochecer, con algunas lluvias y nevadas ocasionales. Las temperaturas varían entre los 0 y los 22ºC. Se suelen usar prendas para la lluvia y ropa de abrigo, para contrarrestar las bajas temperaturas.